La razón por la que este taller es llamado así, es porque realmente vivimos en un campo de batalla, donde estamos siendo bombardeados día a día con información vacía que solo nos mueve las emociones para la conveniencia de otros y nos alienta a creer en lo que nos perjudica.
Además de enseñarnos que la polución no solamente existe en forma física, sino también de manera espiritual, mental y emocional.
Desde nuestro nacimiento hemos sido influenciados a creer lo que le conviene a otros que creamos. La razón por la que esto puede ser posible, es porque el cerebro humano tiene la habilidad de procesar cualquier información que se le de, sea negativa o sea positiva.
Guerra sucia es un taller que estudia las posibles maneras de manipulación masiva y las maneras de contrarrestarlas con nuestra inteligencia. Desde las primeras horas, este taller nos enseña a mover nuestra energía protectora, a repetir mantras o palabras que hacen vibrar nuestras moléculas para repeler el encantamiento dirigido por los dueños del poder terrenal, que con su maldad nos enferman, nos desaniman, nos someten, nos afligen, nos hacen desconfiar y nos hacen ser violentos, hasta con los seres que más amamos.
En este taller también se estudia la historia política y religiosa desde un punto de vista imparcial, todo con el único objetivo de entender nuestro comportamiento aberrado y reconocer que de cada tragedia siempre sale un beneficiado. ¿Coincidencia?
También se estudia el efecto que la comida chatarra y las llamadas medicinas y que le hacen a nuestro organismo. Entendiendo como la intoxicación celular conlleva a la desnutrición celular y como todo esto es causa de enfermedades y de muertes en todo el mundo. Lo más aterrador es saber que muchas veces nuestros mismos gobernantes nos inducen a comer lo que nos matara en el futuro. Guerra sucia, el taller para intelectuales y atrevidos que desean desafiar sus creencias y su manera de mirar al mundo y a sus autoridades.